GRUPOS DE PRESIÓN PRO-HOLOCAUSTO CIERRAN LA REVISTA JAPONESA MARCO POLO

21 Ott

GRUPOS DE PRESIÓN PRO-HOLOCAUSTO CIERRAN LA REVISTA JAPONESA MARCO POLO

 

IHR

 

 

Este informe especial provee de los antecedente de la campaña realizada por grupos internacionales de presión pro-Holocausto para castigar a un importante editor japonés por permitir la aparición de un artículo cuestionando las cámaras de gas Nazis en una de sus revistas.

El artículo, del físico Masanori Nishioka, apareció en el número de febrero de 1995 de Marco Polo, con una tirada mensual de 250.000 dirigida a los hombres japoneses. Grupos Judío-Sionistas, como el centro Simon Wiesenthal con sede en Los Ángeles, instigaron un boicot de los anunciantes de Bungei Shunju, incluyendo a Volkswagen, Mitsubishi, y Cartier. En pocos días, Bunjei Shunju cerró Marco Polo. Poco tiempo después, el exitoso y respetado editor, Kazuyoshi Hanada, dimite, así como el presidente de Bungei Shunju, Kengo Tanaka. (Un informe completo puede ser encontrado en un artículo del ejemplar de Marzo/Abril de 1995 del Journal of Historical Review, disponible en el Institute for Historical Review.)

A lo largo de esta controversia, el IHR jugó un papel clave en el suministro e material, información, y apoyo para el autor Nishioka y otros periodistas.

Para empezar, este informe especial es una traducción de la mayoría del artículo que apareció en Marco Polo, incluyendo un texto introductorio por el editor. Debido a falta de tiempo y a dificultades lingüísticas en la traducción del Japonés al Inglés, el texto mostrado aquí representa casi, pero no todo, del artículo original.

Siguiendo la traducción hay una muestra de recortes de periódicos que muestran el tumulto mundial creado por la aparición de este artículo. Como usted verá, tras muchas semanas después de la publicación el artículo no hubo virtualmente ninguna discusión de las cuestiones principales alzadas por Nishioka. Sólo mucho después, y sólo en la prensa en lengua Japonesa, hicieron algunas de las revistas mensuales intento de responder a la base del hecho.

Como usted verá, los detractores de Nishioka le acusaron de antisemitismo, lo que muestra que o no leyeron el artículo o que eligieron a sabiendas para distorsionar la verdad. Nishioka es también acusado de haber escrito este artículo sin haber visitado Auschwitz, lo que es también no verdadero, como se evidencia con las fotos que tomó de Auschwitz (que aparecen en el artículo original), incluyendo una foto mostrando claramente que la “chimenea del crematorio” en Auschwitz I no está conectada al edificio de la “cámara de gas”.

Tan desilusionante como parece que ha sido el haber “perdido” una batalla tal en Japón, donde se esperó que hubiese habido influencia occidental suficiente para prestar importancia a la cuestión del “Holocausto”, aún suficiente separación para permitir a los Japoneses el ser capaces de tratar con la cuestión de forma no apasionada, es valioso el notar que el furor sobre este artículo falta por ser rivalizado en estados Unidos, donde los medios bombardean a la ciudadanía con noticias y dramas relacionados con el “Holocausto” casi diariamente.

Semanas después, los medios Japoneses estaban todavía haciendo artículos sobre la controversia de Marco Polo, y debido a la extensa cobertura, la palabra Inglesa “revisionism” entró en el lenguaje Japonés.

La siguiente traducción es ofrecida tal cual y sin comentarios. Las opiniones expresadas por el Dr. Nishioka no son necesariamente aquellas del Institute for Historical Review o de Greg Raven.

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El Mayor Tabú en La Historia Mundial tras la Guerra: No Hubo Cámaras de Gas Nazis

por Masanori Nishioka

 

 

El 27 de Enero, el campo de concentración de Auschwitz celebra el 50 aniversario de su “liberacióní. Sin embargo, aquí el más grande tabú de la historia de después de la guerra se está escondiendo. De hecho el “Holocaustoí -la idea de que Judíos fueron asesinados por los nazis- ha empezado a ser una materia de serias dudas. No hay duda de que muchos Judíos murieron trágicamente. Desde la guerra, se ha mostrado que ninguno de estos campos de concentración en el oeste tuvo cámaras de gas. Sólo de aquellos en el Este se dice ahora que las tuvieron. Sin embargo, estas cámaras de gas no están selladas apropiadamente. Desde un punto de vista científico, el gas usado difícilmente podría haber sido adecuado para matanzas en gran escala. De hecho, en Europa y Estados Unidos cuestiones de este tipo han generado considerable actividad periodística. Incluso un número de estudiosos Judíos tienen dudas. ¿Cómo es que sólo los medios japoneses no escriben sobre este problema? ¡Asombrosa historia investigada por él solo por un joven físico!

El sacrifico ritual Judío de ofrecer un animal quemado era llamado un “holocausto”. Después, tras historias de miedo que de que la Alemania Nazi construyó cámara de gas en campos de concentración como en Auschwitz para el sistemático asesinato con gas venenoso siguió a la quema, la palabra fue aplicada al “asesinato de Judíos por los Nazis”. Sin embargo, la teoría de que este Holocausto es un mito ha empezado ahora a difundirse como un fuego salvaje a través de Europa y América.

No habrá posiblemente ninguno que no estará asombrado de escuchar que este “asesinato con gas venenoso”, del que se ha hablado durante casi 50 años desde el final de la guerra, es una invención. Yo mismo estuve sorprendido cuando por primera vez leí esto en Inglés hace seis años. Soy sólo un doctor, pero tras tropezarse con esta controversia por casualidad, he visto y leído una variedad de materiales Europeos y Americanos en esta materia. He alcanzado desde entonces las siguientes convicciones:

El “Holocausto” es una invención. No hubo cámaras de gas de ejecución en Auschwitz ni en ningún otro campo de concentración. Hoy, lo que son mostradas como “cámaras de gas” en los restos del campo de Auschwitz en Polonia son una invención post-bélica del régimen comunista Polaco o de la Unión Soviética, que controló el país. Ni un vez, en Auschwitz ni en cualquier territorio controlado por los Alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, hubo “asesinatos masivos de Judíos” en “cámaras de gas”.

Explicaré después las razones para mis convicciones, pero hay dos cosas que quisiera dejar claro. Primero, no tengo intención de defender la política Judía seguida por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso si no hubiese “asesinatos masivos en cámaras de gas”, es un hecho histórico claro que Alemania persiguió inocentes Judíos. Quisiera dejar claro que no soy alguien que niegue esto.

Segundo, a pesar del creciente número de personas en América y Europa que dudan de la historia del “Holocausto”, los periódicos y la televisión Japonesa no informan de ésto — disimulando de forma efectiva este hecho al pueblo Japonés. recientemente han habido informativos fragmentarios en esta controversia, pero han sido acompañados de “comentarios” para hacer que cualquiera que duda del “Holocausto” es un “neo-Nazi” o está en la “extrema derecha”. La verdad es completamente diferentes. Entre aquellos que dudan del “Holocausto” hay muchos intelectuales e incluso Judíos que toman una posición claramente anti-nazi.

Por ejemplo, Arno Mayer de la Universidad de Princeton es un Judío que vino a América de niño después de ser perseguido por los nazis. Es conocido incluso en Japón como un famoso y altamente respetado historiador. El es un “moderado”, que no llega tan lejos como para negar la existencia de las “cámaras de gas” mismas, pero que ha hecho la “sorprendente” afirmación e que la mayoría e Judíos no fueron matados en “cámaras de gas”. De esto se informó en la versión japonesa de Newsweek del 15 de Junio de 1989.

Una generación más joven está representada por el artista de vídeo Judío-Americano David Cole. A pesar de su Judería, ha afirmado claramente que “el asesinato de Judíos en cámaras de gas” es un mito. Probablemente algunos neo-Nazis abrazan “la negación del Holocausto” pero no vale nada que incluso un número de Judíos han empezado a decir que no hubo ningún “Holocausto”. En este caso, usted debería todo lo que los periódicos y la prensa Japonesa están diciendo. Además, por este tiempo, olvide “La Lista de Schindler”, dado que las películas no son historia. Me gustaría contarle lo que realmente ocurrió. Me gustaría resumir las conclusiones de una variedad de investigaciones Europeas y Americanas y discutir la evidencia después. Creo que los lectores encontrarán esta aproximación más fácil de entender.

1. Es un hecho innegable que el régimen Nazi empleó una injusta discriminación contra los Judíos y los persiguió con una variedad de formas. También, tras sumergirse Alemania en guerra con los Estados Unidos, la persecución se elevó contra los Judíos dentro de la formal Alemania y dentro de las naciones Europeas controladas por Alemania. A lo largo de toda Europa, una política de confinar Judíos en campos de concentración fue iniciada. En este punto, la narración tradicional es ampliamente correcta.

2. Sin embargo, ni Hitler ni los líderes Nazis planearon jamás la “exterminación” de Judíos. El plan de los líderes Nazis era el transferir los Judíos de los campos de concentración a los “territorios orientales” dentro de la Unión Soviética tras la guerra. Llamaron a este plan de reasentamiento forzoso la “solución final” (Endlösung) del problema Judío, e intentaron el implantarlo tras derrotar a la Unión Soviética en el Frente oriental.

3. Campos de concentración como Auschwitz, que fueron construidos en Polonia por la Alemania Nazi, fueron instalaciones preliminares para la implantación de la “solución final” de la recolocación de Judíos después de que la Unión Soviética fuera derrotada y ocupada. Eso ha de ser dicho, la intención no era el Usar los Judíos en Auschwitz u otros campos de concentración Polacos como mano de obra forzosa en época de guerra y luego, tras la guerra, transferir forzosamente a los Judíos a los “territorios Orientales” en lugares como la Unión Soviética. Consecuentemente, “la exterminación Judía” no se intentó ni probó nunca con el plan gubernamental.

4. Sin embargo, los reveses en el Frente oriental hicieron el “plan de transferencia Judía forzosa” irrealizable. mas aún, en la confusión de los últimos días de la guerra, las condiciones sanitarias en los campos de concentración Judíos se deterioraron y hubo explosivos brotes de epidemias de enfermedades como el tifus, en los que muchos inocentes Judíos murieron.

5. Tras la guerra, los Aliados, que fotografiaron los cuerpos de Judíos que murieron por enfermedad, afirmaron que éstos eran los cuerpos de víctimas de “cámaras de gas”.

Muchos lectores no creerán esto con facilidad. Eso es natural, Hay algo equivocado con alguien que se lo creyese inmediatamente. De primeras, yo mismo no podía creerlo. Como el lector, desde que me acuerdo, he sido enseñado una y otra vez sobre las terribles “cámaras de gas de Auschwitz” y hasta que por casualidad aprendí la verdad no dudé en ningún momento del “masivo asesinato en cámaras de gas.”

Sin embargo, tras aprender que hay, de hecho, un debate sobre el “Holocausto” compré y leí todo lo que pude encontrar sobre la materia, y llegué a la conclusión de que el “Holocausto” es un mito.

Aquellos que arrojan duda en el Holocausto se llaman a ellos mismo “revisionistas del Holocausto”. Yo soy sólo un doctor y no me licencié en historia, pero hace seis años (1989) aprendí por casualidad de los revisionistas y de su investigación, y mandé cartas a un número de profesores buscando sus opiniones. Como resultado, aprendí que los estudiosos japoneses, incluyendo profesores de famosas universidades nacionales , eran totalmente incapaces de refutar las afirmaciones revisionistas. No podía ayudar, pero sin preguntarme sobre el estado de los asuntos dentro de la comunidad académica Japonesa.

También, en mayo de 1993, entré en una gran discusión en la sección de cartas del lector en el Mainichi Daily News, escrito en lengua Inglesa, y esa experiencia sólo confirmó mi creencia en la verdad del revisionismo.

Algunos alertados lectores podrán preguntarse si todos los “revisionistas del Holocausto” son “neo-nazis” o individuos similares a esos. Hay grupos entre los “neo-Nazis” que enfatizan la ficción del “Holocausto”. Pero los “revisionistas del Holocausto” incluyen, en gran número, a individuos que son claramente anti-Nazis y Judíos. es, por tanto, no exacto el categorizar a los revisionistas el Holocausto” como “neo-Nazis” o “antisemitas”.

La mejor contradicción de esta categorización es el hecho de que el historiador que bien puede ser llamado como el primer “revisionista del Holocausto” fue Paul Rassinier, un profesor universitario Francés, que luchó en la resistencia Francesa y fue condecorado por el gobierno Francés después de la guerra.

Rassinier era originariamente un geógrafo. Sus ideas izquierdistas le condujeron a unirse al movimiento anti-Nazi de la resistencia. Fue, sin embargo, arrestado por la Gestapo en la Francia ocupada por los nazis, y puesto en un campo de concentración en Alemania occidental. Incluso experimentó la dureza del tifus en los días finales de la guerra.

Rassinier se convirtió en el “fundador” del “revisionismo del Holocausto” porque aunque estuvo internado en varios campos de concentración en Alemania occidental debido a sus actividades anti-Nazis durante la guerra, nunca vio una “cámara de gas” en ninguno de los campos. Para sorpresa de Rassinier, el Juicio de Nuremberg y los medios occidentales, sin embargo, empezaron a decir que las “cámaras de gas” existieron en esos campos en Alemania donde Rassinier había estado internado. Así que empezó a señalar que “no hubo cámaras de gas en los campos de concentración en Alemania”, manteniendo sus ideas izquierdistas.

Los medios de masas Franceses, sin embargo, le condenaron e ignoraron su testimonio, aunque Rassinier había visto los campos Alemanes con sus propios ojos.

Rassinier continuó hablando sobre esta materia, investigando, y estudiando en su totalidad la política Nazi sobre los campos. Murió en 1960, sus hallazgos todavía ampliamente ignorados. Hubo algunos que se ocuparon de esta cuestión, “¿Existieron realmente las cámaras de gas?” entre ellos, algunos intelectuales Franceses que estuvieron inspirados por Rassinier, no por neo-Nazismo.

Así, “el revisionismo del Holocausto” como investigación académica nació no en Alemania sino en Francia después de la Segunda Guerra Mundial. Es importante que el primer historiador que lanzó dudas sobre el “masivo asesinato por gaseamiento” no fue lo que se llama “neo-Nazi” si no un intelectual de izquierdas en Francia, que se unió a la resistencia durante la guerra y fue incluso perseguido por los nazis.

Hoy, podemos ver en la versión actualmente-aceptada de la historia del “Holocausto” respuestas al temprano trabajo de Rassinier de corregir el histórico informe.

Una respuesta tal es que Rassinier había sido internado no en los campos de concentración Nazis en suelo Polaco, como Auschwitz y Majdanek, si no en campos en Alemania. Este fue un punto extremadamente importante, ya que representa una sorprendente alteración de la “opinión oficial”. Ocurrió en 1960, 15 años después de finalizar la guerra, y afectó la comúnmente mantenida opinión de todos laos campos de concentración construidos dentro de las fronteras Alemanas de antes de la guerra. Esta es una cuestión compleja que merece ser tratada en detalle.

Hoy, los así llamados “hechos aceptados” sobre el “Holocausto” son como siguen:

La Alemania Nazi construyó muchos campos en el Reich Alemán y ocupó Polonia, e internó Judíos, criminales políticos, gitanos, etc., en estos campos. Tales campos consistían de dos tipos. Unos eran los campos donde los Judíos y otros fueron simplemente internados y obligados a trabajar, mientras que el orto eran “campos de exterminio” donde las personas no eran sólo forzadas a trabajar, sino que también eran sistemáticamente matadas en “cámaras de gas” encontradas en estos campos. El campo de Auschwitz representa esta última categoría. Los campos construidos por los Nazis dentro de las fronteras de Alemania de antes de la guerra fueron sólo el tipo de campos que no tuvieron “cámaras de gas”. Los “campos de exterminio” con “cámaras de gas” fueron construidas sólo en la ocupada Polonia, donde seis millones de Judíos fueron sistemáticamente matados….

Los hoy “aceptados hechos”, sin embargo, no son los mismos que aquellos publicados por los Aliados justo después de la guerra. En ese momento, las fuerzas de ocupación Aliadas en Alemania afirmaron que hubieron existido “cámaras de gas” no sólo en campos Polacos tales como Auschwitz, si no también en campos denso del Reich Alemán. En otras palabras, inmediatamente después de la guerra, se hicieron afirmaciones que fueron una variación de los hoy “aceptados hechos”, los cuales han cambiado.

Por ejemplo, había un campo en un suburbio de Munich llamado Dachau. Las fuerzas Americanas, que liberaron el campo en el periodo final de la guerra, anunció el descubrimiento de una “cámara de gas” de asesinato masivo y difundieron una fotografía de la misma. Mostraba a un soldado Americano mirando a una puerta metálica negra. Una advertencia en alemán está escrita en la puerta: Vorsicht! Gas! Lebensgefahr! Nicht öffnen! (¡Cuidado! ¡Gas! ¡Peligro mortal! ¡No abrir!) e incluso hay una calavera en blanco.

¿Qué tipo de encabezamiento pusieron las fuerzas Americanas en esta fotografía? Cámaras de gas, convenientemente localizadas con el crematorio, son examinadas por un soldado del Séptimo Regimiento Americano. Estas cámaras fueron usadas por guardias Nazis para matar prisioneros den el infame campo de concentración de Dachau.

Naturalmente, cuando un fotografía de una puerta metálica con una calavera y la palabra ¡Gas! en ella fue difundida junto a esta “explicación”, fue aceptado como “hecho” el que habían “cámaras de gas” para asesinatos masivos en Dachau. Y de hecho, basándose en el “testimonio el testigo” superviviente y en esta fotografía difundida por los Americanos, hubo un tiempo inmediatamente después de la guerra cuando el mundo entero creyó que huno “cámaras de gas” en Dachau en las que muchos Judíos fueron asesinados.

Sin embargo, se aclaró después que la puerta negra en la fotografía fuer ciertamente la puerta de una “cámara de gas” pero no una cámara de gas para matar gente. la decepcionante verdad fue que era una cámara e gas para la desinfección de ropas contaminadas por los piojos. En otras palabras, en los días finales de la guerra, las condiciones sanitarias de los campos de concentración Alemanes se deterioraron marcadamente y brotes de tifus se convirtieron en un serio problema. Como contramedida, los militares Alemanes, que no tenían DDT, usaron un insecticida hidrocianhídrico llamado Zyklon-B para desinfectar las ropas pertenecientes a los Judíos y a otros internos del campo. (Diversos libros han sido escritos sobre esto, incluyendo “The Hoaz of the Twentieth Century”, por Arthur Butz, publicado por el Institute for Historial Review en 1976)

No es un secreto que un insecticida hidrocianhídrico llamado Zyklon-B fue fabricado, vendido, y ampliamente utilizado en Alemania para matar bichos, pero de acuerdo al “hecho establecido”, este Zyklon-B fue desviado para fines de asesinato masivo y utilizado para matar seis millones de Judíos.

Explicaré después que es imposible el usar Zyklon-B para matar personas en gran número. lo que quisiera que los lectores entendieran a esta altura es el poco conocido hecho de que durante e inmediatamente después de la guerra, los Americanos y los Británicos estuvieron dirigiendo propaganda de este tipo.

¿Se acuerda el lector del pájaro impregnado de petróleo del que se dijo que fue cogido por el petróleo liberado por Irak -cuya imagen fue transmitida alrededor del mundo durante la Guerra del Golfo? Ese pájaro no tuvo nada que ver con “petróleo liberado por Irak”. Es hoy claro que esto fue una falsa imagen con un falso encabezamiento que alguien hizo circular para fines propagandísticos, pero ese pájaro de la Guerra del Golfo a duras penas fue el primer caso de manipulación de los medios (ver “Lies in Gulf Reports”, por Aiji Kimura, Chobunsha Publishers, 1992). Durante la Segunda Guerra Mundial, no fueron sólo Japón y Alemania los que censuraron estrictamente las noticias. Los Americanos también tuvieron una estricta censura en periódicos, revistas, radio y películas. El truco fotográfico de Dachau fue posible por ese tipo de censura. No es sólo la “cámara de gas de Dachau”. Según avanzaron las fuerzas Americanas y británicas sobre Alemania desde el Oeste y liberaron campos de concentración, un número de “cámaras de gas” fueron “descubiertas”. Se informó de estos descubrimientos y se hablo de ellos por un tiempo después de la guerra. ¿Por qué no habla ya nadie de ellos?.

Ocurrió el 26 de Agosto de 1960. El Dr. Martin Broszat, un historiador que estaba en la posición de ser un portavoz del gobierno de Alemania Occidental (República federal) sobre la Segunda guerra Mundial y el “Holocausto”, hizo una declaración sobre el hecho de que los Nazis construyeron “cámaras de gas” en la formal Alemania (Die Zeit, 26 de Agosto de 1960). El Dr. Broszat era la cabeza del Instituto de Historia Contemporánea de Munich, del gobierno de Alemania Occidental, que hasta esa fecha había anunciado una gran cantidad de “pruebas” de la existencia de “cámaras de gas”, y era reconocida como la organización que reflejaba el punto de vista del gobierno Alemán en materias históricas. Fue el mismo Dr. Broszat, cabeza del Instituto de Historia Contemporánea, quien repentinamente negó la existencia de lo que había sido un “hecho” hasta el día anterior: “cámaras de gas” en la formal Alemania, en lugares tales como Dachau y Buchenwald.

Desde ese día en adelante, la “verdad” del “Holocausto” fue “revisada”, y la “cámara de gas de Dachau” y la “cámara de gas de Buchenwald”, que habían “existido” hasta el día antes, de repente cesaron de existir.

Sin embargo, en su declaración, el Dr. Broszat no ofreció razón alguna para explicar esta “revisión de la verdad”.

Así es que los “hechos aceptados” de los que hemos sido enseñados hoy fueron confirmados”, pero bien pensado esto no fue sólo la completa aceptación — al menos para la formal Alemania — de las afirmaciones de Rassinier.

Tras la declaración de Broszat fue establecido alrededor del mundo el “hecho aceptado” de que las “cámaras de gas” Nazis fueron construidas en Polonia, y en 1975 incluso el famoso activista Judío y cazador de Nazis Simon Wiesenthal hizo una declaración confirmando que no hubo “cámaras de gas” en la formal Alemania. Inmediatamente después de la guerra hubo “testimonio” de testigos sobre la “cámara de gas de Buchenwald”. Hubo “testimonio” de testigos sobre la “cámara de gas de Dachau”. Este testimonio fue incluso presentado al tribunal de Nuremberg, pero si este “testimonio” fue verdadero, ¿por qué las personas que apoyaron los “hechos aceptados” retiraron sus afirmaciones sobre las “cámaras de gas” en Dachau y en Buchenwald?. Sólo hay una respuesta.

Es porque cada trozo de la “prueba” y “testimonio” que hubieron producido era falso. Aunque sea molesto, ésta es la verdad.

[…traducción no disponible… ]

Una mujer llamada Maria Vanherwaarden fue una de las personas internadas en Auschwitz. Ella es totalmente desconocida, pero el testimonio que dio en Toronto en Marzo de 1988 es particularmente interesante.

En 1942, fue internada en Auschwitz y en el campo de concentración vecino, Birkenau, pero en el tren hacia los campos, le fue contado por una Gitana que serían todos matados en “cámaras de gas”. naturalmente, estaba muy asustada por lo que había escuchado de la Gitana.

Lo que es particularmente interesante es lo que vino después. De acuerdo con su testimonio, cuando llegaron a Auschwitz fueron ordenados a desnudarse. Ella dice que fueron ordenados a entrar en una habitación de hormigón y les dijeron de tomar una ducha. En ese instante la mujer estaba con el mayor de los miedos. Esto era porque se la dijo, por la mujer Gitana en el tren que serían todos matados en una “cámara de gas”. pero lo que surgió de las duchas encima de la cabeza de la mujer no era gas sino agua.

¿Qué tiene que hacer uno de este testimonio? Hay testimonio muy similar. Por el medio siglo siguiente al final de la guerra se ha ignorado sistemáticamente por aquellos que afirman que las “cámaras de gas” existieron. testimonio no es nada más que testimonio. Sin embargo, cuando hay testimonio contrario con respecto a algo, ¿es justo el no estudiarlo o verificarlo, el citar “testimonio” de sólo un lado y no considerar ni siquiera el otro lado?

la parte interesante del testimonio de Vanherwaarden es el problema de donde había escuchado la mujer Gitana los rumores sobre “cámaras de gas”. No hay ahora forma de saberlo, pero en relación a esto, el historiador Americano Mark Weber ha apuntado en su “Myths and Truths About Auschwitz” que durante la guerra, los Aliados propagaron deliberadamente rumores sobre “cámaras de gas” en la Europa ocupada por Alemania a través de panfletos y emisiones de radio. En otras palabras, durante la guerra, la historia de “cámaras de gas” fue usada como propaganda para fines de guerra psicológica.. El “Holocausto” no es más que la transformación, sin verificación, de historias de guerra de “cámaras de gas” en “historia”.

Es un hecho incontestable que en campos de concentración como Auschwitz hubo brotes de tifus al final de la guerra y muchas personas murieron. Las personas que dicen que hubo un “Holocausto” no disputan este punto.

Hay una completa consistencia entre los informes de los médicos militares Alemanes que estaban encargados de mantener las medidas higiénicas en los campos de concentración Judíos construidos por los Nazis, y los informes de los médicos Americanos y británicos sobre las condiciones en los campos de concentración liberados en la parte Occidental de Alemania. Hay detalladas narraciones de la severidad de los brotes de tifus en el periodo final de la guerra y justamente después. Simplemente no hay espacio para debate en esta cuestión (ver, por ejemplo, J.E.Gordon, y otros).

La cuestión es como los Alemanes respondieron a estas condiciones. Las autoridades Alemanas querían mantener a los Judíos como mano de obra de guerra y ninguna evidencia puede ser encontrada de que dejaron deteriorar las condiciones de sanitarias.

Por ejemplo, Heinrich Himmler, quien, dentro del gobierno Alemán estaba manejando el problema Judío, estaba preocupado sobre el gran número de muertes judías debido a enfermedades como el tifus, e incluso emitió órdenes a los administradores del campo para reducir las cuotas de muertes. Por ejemplo, una orden enviada al campo de Auschwitz el 28 de Diciembre de 1942, desde la jefatura de todos los campos de concentración dice como sigue: Los doctores de los campos deben supervisar más frecuentemente que en el pasado la nutrición de los prisioneros y, en cooperación con la administración, proponer recomendaciones de mejoras a los comandantes de los campos.

Estas no son las palabra del propio Himmler, pero esta orden se refiere a las declaraciones del mismo Himmler como sigue:

…la tasa de mortandad debe ser absolutamente reducida.

¿Es esta orden compatible con el “genocidio” del que se nos cuenta?

Los líderes Alemanes probablemente emitieron ordenes como ésta en ese tiempo porque la mano de obra Judía era valiosa. No creo que fueran emitidas por razones “humanitarias”.

Sin embargo, lo que uno nota en el estudio de las fuentes primarias de este tipo es que aunque la política Nazi fue bárbara, la imagen que tenemos de los campos de concentración de tales cosas como “La Lista de Schindler”, está alejada de la realidad histórica. Sólo como un ejemplo, en “La Lista de Schindler”, hay una escena chocante en la cual una mañana, casi como una broma, un comandante del campo llamado Goeth dispara y mata un Judío desde su veranda. Esto nunca ocurrió.

¿Cómo podemos saberlo? Es cierto que en campos de concentración Judíos y otros recibieron castigo corporal pero el permiso debía ser solicitado con antelación por escrito. Más aún, esa solicitud debía ser enviada todo el camino hasta Berlín, y este si este procedimiento era ignorado los soldados Alemanes podían ser castigados por violar las regulaciones militares.

Estas materias son discutidas en “Auschwitz: A Judge Looks at the Evidence”, por Wilhelm Stäglich, que trabajó como juez en Alemania del Oeste tras la guerra, y por el historiador Americano, Theodore O´Keefe. Hubo incluso Alemanes que fueron castigados con la muerte. ¿Así que entiende usted ahora? Aunque la política Nazi fue injusta, hubo Alemanes que fueron ejecutados por maltratar Judíos. Si el objetivo Alemán hubiese sido “exterminación de los Judíos”, ¿qué necesidad hubiese habido para un castigo de este tipo?.

Las políticas de opresión y discriminación practicadas por la Alemania Nazi contra sus ciudadanos Judíos eran claramente una afrenta a los principio de democracia y todos, incluyéndome yo mismo, acordaríamos que su último objetivo -recolocación forzosa- era injusta. Sin embargo, es por tanto equivocado el insistir que Alemania hizo cosas que no hizo, y es claramente equivocado el tratar a los jóvenes Alemanes de después de la guerra como perpetradores, y para los gobiernos el suprimir discusión e investigación de estos hechos. No fui capaz de entrar en esta cuestión en detalle, pero no hay base alguna para la cifra de seis millones de víctimas. Se ha apuntado que incluso en la cúspide de la conquista Alemana no hubo ni siquiera cuatro millones de Judíos bajo la administración Alemana.

Los Judíos que perdieron sus vidas en Auschwitz y otros campos de concentración conocieron un destino trágico. Fueron enviados involuntariamente a varios campos de concentración y en la confusión de las últimas etapas de la guerra murieron de enfermedades como el tifus. La tragedia de se destino, como la de los Chinos que fueron perseguidos por el ejército Japonés y como las víctimas de las bombas atómicas, son parte de la mayor tragedia de nuestro siglo y no deben ser olvidadas por aquellos de nosotros que viven hoy en día. Nosotros que vivimos en el presente no tenemos derecho a olvidar. Pero esto significa que hay una mayor necesidad de tratar de descubrir la verdad y oponerse a la falsedad.

Quisiera dedicar este artículo a las almas de aquellos Judíos que, en Auschwitz u otro lugar, desaparecieron como la niebla.

(*) Traducción completa del artículo “Holocaust pressure groups shut down Marco Polo magazine” del Institute for Historical Review.

 

( Fonte: www.aaargh.codoh.info )

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